Drones y su regulación: una acción necesaria

Uno de los primeros post que escribí fue sobre los drones y su uso en periodismo. Fue hace poco más de dos años y en aquél entonces su uso no estaba tan diversificado como ahora. Hoy en día es normal sintonizar en la televisión la transmisión de algún evento o manifestación masiva y ver que el canal transmite imágenes obtenidas mediante un drone.

El uso de drones se ha diversificado de gran manera en los últimos años.

El uso de drones se ha diversificado de gran manera en los últimos años.

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El futuro del Periodismo ¿incluye a los robots?

Hola a todos nuevamente. Hoy les quiero escribir sobre un interesante artículo que leí en el sitio web de la Red Ética Segura, de la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano; el artículo se titula: “Reporteros robots ya reemplazan a los de carne y hueso“.

Así como lo leen, y aunque sorprenda que, ante la velocidad con que se dan los avances tecnológicos, no se haya planteado antes dicha interrogante. Pues bien, el artículo menciona dos protagonistas: los DRONE y Narrative Science.

Alumno junto aun prototipo de Drone

Alumno junto aun prototipo de Drone. Imagen tomada de la web del proyecto: http://www.missouridronejournalism.com

El proyecto DRONE es una iniciativa de las Universidades de Missouri y Nebraska. El proyecto busca capacitar a los estudiantes para el diseño, creación y manejo de vehículos aéreos no tripulados. Estos vehículos permitirían a los periodistas realizar reportajes en lugares inaccesibles; como zonas devastadas por desastres naturales, por ejemplo.

De otro lado esta Narrative Science; un software, bien puede ser considerado como inteligencia artificial, que permite ‘redactar‘ noticias en base al análisis, realizado por complejos algoritmos, de un conjunto de datos. Según el artículo, la revista Forbes viene utilizándolo en sus secciones económicas y deportivas.

Interpretación, redacción y ética: la tecnología no los reemplaza.

Sin duda alguna, son grandes avances tecnológicos y brindan beneficios, como los mencionados en los párrafos anteriores. El principal problema se puede suscitar si se depende exclusivamente de este tipo de tecnologías para elaborar las noticias.

El que un software pueda analizar datos mediante algoritmos, o cualquier otro proceso informático, y en base a sus resultados escoja, de otra base de datos sin duda, las palabras para ‘redactar‘ un artículo; no puede ser considerado como práctica de periodismo. Considero que la redacción, y por ello la ponía entre comillas, puede ser realizada solo por los periodistas; pues no depende exclusivamente del análisis sistemático, o matemático, de datos, se necesita confrontarlos con la realidad, con la sociedad, de donde fueron tomados, y producto de esa confrontación dar una opinión. Aquello, pienso yo, puede ser realizado sólo por un periodista.

No niego la eficacia que puede tener un determinado software al momento de evaluar datos o variables; siguiendo determinados pasos que la ingeniería ha trazado. Se puede obtener rápidamente resultados o estadísticas que un periodista tardaría en conseguir, pero es el periodista quién debe tomar los resultados, analizarlos y redactar su opinión, artículo, crónica o nota. Debe ser una suma de los resultados, del software, y la interpretación de los resultados, por parte del periodista.

Ética, punto crucial.

La tecnología no obliga a sobrepasar la ética periodística.
Ilustraciones publicadas de Xoan Baltar | Flickr.com

Por otro lado, y lo considero algo más polémico aún, está la ética frente al uso de estos vehículos que permiten tener acceso visual a cualquier lugar. Y precisamente es ese ‘cualquier lugar’ el que provoca suspicacias. Es una herramienta demasiado poderosa, que brindaría a muchos periodistas, que no distinguen el límite entre la vida pública o privada, entre el investigar y el acosar; los medios suficientes para hostigar a quien fuera el blanco de sus noticias. Todo con tal de conseguir la primicia.

No se debe olvidar, nunca, que para conseguir una información no se tiene que sobrepasar los derechos de las personas. Esto incluye el derecho a la privacidad de ciertos detalles de su vida. No creo en ello de conseguir la información sea como sea; cayendo de esa manera en faltas a la ética profesional.

Por último, como toda tecnología, existen sus puntos positivos, que benefician de sobremanera a la sociedad, en este caso en particular al periodismo. Sin embargo, la tecnología no debe funcionar por sí sola, siempre debe ser aplicada por las personas, y éstas deben aplicarlas correctamente, respetando las leyes, normas y la ética. Sólo así lograran ser cien por ciento productivas a la sociedad. Hasta el siguiente post.